7 jul 2013

LA BUSQUEDA DE UN NUEVO CABALLERO

Tras muchas noches de tener el mismo sueño, Shilmulo Rey de los Murciélagos y de los Vampiros del Oeste había comprendido al fin lo que los espíritus de los sueños querían transmitirle. Debía encontrar un nuevo caballero para el Reino del Murciélago, y ahora se hallaba en la cúspide de la torre más alta del Castillo del Murciélago contemplando como cientos o quizás miles de guerreros venidos de todos los rincones del Multiverso acudían respondiendo a su llamada.


Cuando faltaban algo más de cinco minutos para las doce, hora en que expiraba el plazo de presentación, Shilmulo estaba sentado en el trono esperando a que sonaran las doce campanadas para explicar que debían hacer los candidatos. Era muy poco probable que apareciera alguien más, pero aun así debía esperar, algo dentro de él le decía que lo hiciera, además si él mismo no cumplía sus propias normas ¿quien lo haría?

Cuando la décima campanada estaba sonando y todo estaba  a punto de dar comienzo un pequeño ser montado a lomos de un ganso entro por la única ventana abierta y se estampo contra la pared de enfrente. El pequeño ser se levanto un poco aturdido, comprobó que el ganso se encontraba bien a pesar del golpe y se encamino hacia el trono, hizo un reverencia y dijo: - Majestad lamento esta entrada, mi ganso se desoriento un poco. Me llamo UTLA y espero llegar a tiempo para ser aspirante a caballero. Shilmulo se quedo inmensamente sorprendido, la criatura que tenia delante era el ser más curioso que jamas hubiese visto. Era una especie de versión en miniatura de Rorschach el Watchmen pero sin manchas en la cara, a pesar de no tener nada en su rostro podía hablar, ver y escuchar; y aunque no tenia rasgos era increíblemente expresivo. Pero lo que más sorprendió a Shilmulo de todo fue el inmenso valor que demostraba estando allí y queriendo competir por el puesto de caballero con los formidables guerreros que lo rodeaban.

UTLA
-Bien UTLA llegas a tiempo, estaba a punto de dar las instrucciones de la prueba así que reunete con los demás para que pueda hacerlo. Dijo Shilmulo. -Como ordenéis Majestad. Dijo UTLA mientras hacia una nueva reverencia y se retiraba donde aguardaban el resto de los aspirantes. Shilmulo se alzo en su trono y dijo: -Muchos soy los que habéis acudido a mi llamada y os lo agradezco, pero solo necesito un caballero. Para determinar a cual de vosotros corresponde este gran honor he preparado una prueba, el primero que logre pasarla será el nuevo caballero. La prueba consiste en que depositéis a los pies de mi trono cuatro objetos situados en cada uno de los confines del reino y que tienen como guardianes a algunos de mis mejores caballeros. Del Norte deberéis traer una Lágrima de Hielo Eterno, del Este un Asta de Plata, del Sur una Rosa Negra  y del Oeste un Corazón del Murciélago. Desde este mismo instante la prueba da comienzo dijo Shilmulo mientras se levantaba del trono y abandonaba la sala.

Shilmulo
En cuanto Shilmulo desapareció los aspirantes  salieron a tropel, zancadillas, empujones y agarrones se sucedieron, todos querían ser los primeros en salir. UTLA, salio despacio, sin prisa preparo a su ganso y cuando hubo pasado el revuelo puso rumbo hacia el Norte. A pesar de ir volando UTLA llego al extremo Norte cuando los demás aspirantes que habían tomado esta ruta ya habían fracasado. Algunos atacaron al guardián y este los mato sin compasión, otros se salieron de la senda buscando atajos y murieron congelados y otros más astutos viendo el panorama decidieron no internarse demasiado en el bosque ni escalar la montaña, cogieron el primer trozo de hielo que encontraron pensando que les serviría para engañar a Shilmulo.

UTLA aterrizo en el bosque helado, a partir de ahí hacia tanto frio y el viento era tan fuerte que el ganso no podia volar, así que tendría que seguir a pie. Antes de marcharse encendió una pequeña hoguera para que el ganso estuviera caliente mientras lo esperaba. El fuego atrajo al guardián del Norte, Dientes de Sable. Se planto ante UTLA con su fiero y terrorífico aspecto, pero a diferencia del resto de aspirantes UTLA no mostró ni miedo ni deseos de combate, simplemente aquiescencia. Con mucha educación UTLA le explico a Dientes de Sable el motivo de su presencia y este gratamente sorprendido por UTLA decidió ayudarlo. Dientes de Sable cargo a UTLA y lo guió por el bosque hasta la Montaña de los Hielos Perpetuos y una vez en su base guardo a UTLA en su abrigo y escalo la montaña. Cuando llegaron a la cima lo llevo hasta una cueva, - Ahí dentro se encuentran las Lágrimas de Hielo Eterno, gotas de agua que se congelaron hace miles de años y que albergan diamantes en su interior. Dice la leyenda que si quien las coge es digno de ellas nunca se derretirán, dijo Dientes de Sable. UTLA entro en la cueva y tomo la más hermosa de las Lágrimas, salio con ella al exterior convencido de que nunca se derretiría. Dientes de Sable lo acompaño hasta su ganso y UTLA puso rumbo hacia el Este.


El extremo oriental del Reino del Murciélago era un inmensa dehesa llena de ganaderías de toros de lidia y con una colosal plaza de toros en el medio. Cuando UTLA sobrevolaba la dehesa del Este escucho como los ganaderos se quejaban de que los aspirantes habian amputado los cuernos ha muchas de sus reses y de como otros habían empezado a cavar como locos convencidos de que había yacimientos de plata en la zona. UTLA dirigió su ganso hacia la plaza y aterrizo en ella. En su interior Vega el guardian del Este trataba de llevar a cabo una corrida pero se había visto interrumpido por algunos aspirantes que insistían en querer ocupar su lugar. UTLA vio como Vega se deshacía de todos ellos rápidamente y sin esfuerzo. Cuando los cadáveres fueron retirados se reanudo el festejo y UTLA se quedo a contemplarlo. Jamas había visto una corrida y decidió disfrutarla con la mente abierta, sin critica, solo con aquiescencia. Cuando la corrida acabo Vega se dirigió a UTLA y le dijo: - Quiero agradecerte por haber sido el único aspirante que ha venido a ver mi arte, por ello quiero regalarte uno de mis estoques o como los conoce el pueblo, una de mis Astas de Plata. UTLA por supuesto acepto gustoso el regalo, felicito a Vega por su actuación y partió hacia el Sur con otro objeto recuperado.


UTLA realizo un placentero vuelo hacia el Sur, el clima era agradable y el paisaje muy hermoso. A lo lejos se divisaba una enorme, luminosa, y majestuosa ciudad repleta de edificios de mármol blanco pero con una oscura y alta torre en el centro que destacaba sobre todo lo demás. Cuando comenzaron a sobrevolar la ciudad el ganso empezó a mostrarse inquieto y temeroso, la sensación se incrementaba cuanto más cerca se encontraban de la Torre oscura lo que confirmo las sospechas de UTLA de que ese era su objetivo. Dirigió el ganso hacia la torre pero en cierto punto este aterrizo por su cuenta y se negó a avanzar ni un centímetro más. UTLA comprensivo como siempre pidió al ganso que lo esperara allí, le prometió volver y se encamino solo hacia la Torre.

A lo largo de su camino se encontró con muchos aspirantes muertos de miedo, algunos incluso habían acabado con el pelo blanco del terror que habían sufrido, los pocos que aun podían hablar advertían a UTLA que no se acercara a la torre pero él siguió avanzando sin la más mínima duda. Antes de llegar a la Torre atravesó un pequeño bosquecillo repleto de espectros, estos como siempre intentaron volver los miedos y temores del intruso contra él, pero en el corazón de UTLA no había miedo ni temores sino tan solo aquiescencia así que tranquila y educadamente saludo a cada uno de los espectros que se encontraba y seguia su camino. Llego a la puerta de la Torre y llamo, la puerta se abrió magicamente y ante él se materializo y un sorprendido Raistlin Majere, el guardián del Sur. - Bienvenido a la Torre de la Alta Hechiceria de Reino del Murciélago UTLA, vienes a buscar una Rosa Negra ¿verdad? dijo Raistlin. - Así es ¿puede proporcionarme una? pregunto UTLA. - Jajaja por supuesto que puedo, pero no lo haré a no ser que me demuestres que la mereces. Pasa a la Torre y puede que salgas con una Rosa Negra, si es que sales. Dijo Raistlin.


UTLA paso varios días en la Torre ayudando a Raistlin en sus estudios e investigaciones, mostró un enorme interés en todo cuanto Raistlin le explicaba y además aprendía rápido y bien. Una noche Raistlin le condujo a su invernadero alli le enseño las Rosas Negras, le explico que la Torre era el único lugar donde crecían, como se cultivaban y para que servían, al terminar hizo a UTLA unas cuantas preguntas y tras las acertadas respuestas de este le permitió coger una Rosa Negra y partir con ella pues ahora sabia apreciar el regalo que se llevaba. Cuando volvió con el ganso se disculpo por haber tardado tanto y partieron hacia el Oeste.

En el extremo occidental del Reino del Murciélago UTLA contemplo uno de los fenómenos más curiosos que jamas hubiera visto, antes de la puesta de sol ya había un lugar en el que era de noche, la entrada de una cueva que el sol nunca visitaba pues se ponía antes de alcanzarla, UTLA había descubierto el lugar que estaba más al Oeste que el ocaso, sin duda ese era el sitio que debía visitar. Se introdujo en la cueva y se encontró en la oscuridad más absoluta, casi podría haber afirmado que tenia masa. Era imposible ver nada así que UTLA agudizo sus otros sentidos, al cabo de un rato comenzó a escuchar lo que hasta entonces le había sido inaudible, los chillidos de ecolocación de los murciélagos, guiándose por ellos fue avanzando hacia el interior de la cueva hasta que de repente una luz rojiza le deslumbro. Era imposible, habia luz dentro de toda aquella oscuridad. Cuando la vista se volvió acostumbrar a la luz, UTLA pudo ver que la luz provenía del fuego que ardía en el interior de un enorme rubí que colgaba del techo. Una voz surgió a su espalda sobresaltando a UTLA y diciendo: - ¿A que esperas? coge el Corazón del Murciélago ¿no es a lo que has venido? UTLA se dio la vuelta despacio y se encontró a Man-Bat el guardián del Oeste. UTLA le pregunto porque quería entregárselo tan rápido y sin ponerle ningún tipo de prueba, a lo que Man-Bat le respondió que para ellos el Corazón del Murciélago era una maldición, la única fuente de luz en su paraíso de noche eterna. Siempre habían deseado descolgarlo pero cualquiera que lo tocaba quedaba reducido a cenizas en el acto. UTLA  se quedo un rato pensativo, se devano los sesos hasta que por fin creyó haber dado con una solución.


Pidió a Man-Bat que lo subiera hasta la altura del rubí, lo toco con la Lágrima de Hielo Eterno y tal y como había previsto la llama de su interior decreció hasta casi desaparecer y posteriormente se congelo su superficie. Ahora podía descolgarse pero era demasiado grande para él, pidió ayuda a Man-Bat y este agradecido no solo lo descolgó sino que se ofreció a transportarlo hasta el Castillo.

Cuando UTLA llego al Castillo del Murciélago los guardias no daban crédito, la diminuta criatura de la que se habían mofado lo había conseguido. En cambio cuando entro en la sala del trono Shilmulo no mostró sorpresa sino más bien asentimiento y aprobación como si lo hubiera sabido y esperado. Y así era, desde que había visto a UTLA supo que tenia algo especial. - Al final lo habéis conseguido, no puedo decir que me sorprenda, incluso he pensado ya el titulo que os impondré y que creo que os gustará, dijo Shilmulo, acercaos y arrodillaos ante mi para ser nombrado caballero. UTLA lo hizo y Shilmulo lo nombro caballero diciendo: - Como soberano y a partir de ahora vuestro Rey os nombro caballero, representante y protector del Reino del Murciélago, levantaos Ser Aquiescencia.

Este relato nace como colaboración con el blog Un tranquilo lugar de aquiescencia, como homenaje a su más celebre habitante y sus maravillosas historias, y es la forma de celebrar el segundo aniversario de Reino del Murciélago. Espero que os guste y quien sabe quizás en ese caso haya más en el futuro.

Saludos.